III Análisis y final: Perdón
Se juegan muchos aspectos a la hora de perdonar y es muy fácil expresar por la mayoría que esa sería la salida a los problemas de conflicto que se viven en la sociedad. Imaginate diciendo que uno NO debe perdonar; pues se te vienen un montón de críticas encima. Por supuesto si todo el mundo se perdonara, no habría motivo alguno de pelea. Es lo mismo que afirmar: nada de las cosas malas que me hicieron me importa, así que sigamos siendo felices.
Basados en los dos análisis previos de esta blog, si uno no olvida y siempre tiende a querer vengarse entonces el perdón tendría a presentarse más bien poco. Diría que el perdón tiene una relación inversa con los otros dos. Es decir, entre menos te importe un asunto más fácil se vuelve perdonarlo y viceversa. Y cómo nuestro análisis se centra en hechos que hacen un significativo daño, entonces no son asuntos fáciles de perdonar, y por ende no se puede pretender que las personas procedan a perdonar así por así.
El olvido y la venganza encajan muy bien en las agendas políticas, pero el perdón es algo en lo cual entran muchos valores de juicios y a la vez muchos sentimientos. Cómo voy a perdonar por ejemplo a Luis Alfredo Garavito, violador colombiano de por lo menos 170 niños, entre ellos un ex-compañero de mi escuela, cuando son cosas que punzan fuertemente en el alma de los afectados. Cómo voy a perdonar que me maten mis hijos, que me violen mi mujer, que me quiten toda mi riqueza, que me quiten la comida y me pongan a vivir en un desierto, que se rían de mi mientras me azotan, que hagan experimentos macabros con mi cuerpo, que destruyan mi finca. Cómo voy a perdonar que la gente se muera en la puerta de los hospitales por no tener dinero, o cómo voy a perdonar a los abuelos españoles por erradicar muchas culturas y pueblos indígenas de América.
Una cosa es que uno se deje cubrir sus recuerdos, y otra que uno los perdone. El perdón es una de las cosas más difíciles de alcanzar ante un fuerte daño físico o sicológico. Sólo concentrados en ese tipo de daño, desde mi percepción personal, el perdón no existe. No puedo abrazar y sonreirle a una persona que mató mi hijo en el pasado. Ni siquiera en la biblia pasan esas cosas. Dios termina ahorcando (o provocando que se ahorque) al que vendió su hijo y enviando al infierno (o no aceptando en el cielo) a los que le hicieron daño.
Ahora bien, entonces esto parece indicar que no hay salida a los problemas de conflicto en la sociedad porque siempre habrá algo por lo cual vengarse. Esto en parte es cierto y se puede comprobar mirando casi cualquier par páginas de la historia. Sin embargo, la historia se construye día a día. El sentimiento de venganza, que no escapa a nadie, es algo que se puede controlar relativamente con un sistema de justicia legítimo y eficiente. A quién no le dan ganas de torcerle el cuello a alguien sí te acaba de meter un golpe en la cara o se mete con tu familia, pero si se que eso me va costar muchisimos años en la cárcel, y se que la probabilidad que me capturen es muy alta, lo voy a pensar por lo menos dos veces. No quiere decir que la violencia se bloquee del todo, pero que la merma, la merma.
Para entender un poco el comportamiento de la humanidad, ayuda el entender que todos somos humanos. Si no hubieras nacido donde naciste quizá estarías del lado de aquellos que consideras personas no gratas. Quizá dirás que aun estando en otro sistema tendrías la suficiente valentía para defender lo que defiendes ahora, pero eso lo defiendes porque las condiciones en que vives te ayudan a pensar así, y suponiendo que logres pensar así en el sistema opuesto, son muy pocos los casos en que la gente se revela ante un fuerte sistema de dominación. No hay perdón, no hay olvido y la valentía la mueven las ganas muy fuertes de vengarse. En la mayoría de esos casos de dominación vence el miedo o el exceso de poder del adversario. Acaso crees que siendo un alemán de los 30´s , aun suponiendo que no compartieras los ideales del poder, no habrías hecho el saludo Nazi. Lo habrías hecho como hoy en día saludas con el brazo de una u otra forma a otros sistemas que dominan.
Sí no logramos entender nuestra naturaleza humana, nunca vamos a dar solución a nuestros problemas. En el momento en que empecemos a aceptar las diferencias de los demás, que los demás pueden llegar a tener razón y que para juzgar lo mejor es ponerse en los zapatos de los demás, se puede llegar a pensar en un mejor ambiente de convivencia. No un ambiente hipócrita o propagandista donde todos estemos tomados de las manos cantando algún himno nacional o canto religioso. Hablo de un ambiente en el cual cada uno hace lo que quiere hacer sin irrespetar a los demás. Un ambiente en el cual el estomago lleno te ayude a llenar también el cerebro con ideas de progreso y no de sed de poder. Un sistema en el cual entiendas que el hecho que el chino por ser chino, el marica por ser marica, el indio por ser indio, y tu por ser tu, no implica que no se pueda llevar una relación de respeto. Sí los demás piensan diferente a vos, quizá el equivocado puedes ser vos y no ellos.
Anteriormente dejé vídeos, esta vez quiero que vos veas el vídeo de tu vida y te preguntes sí acaso no podrías hacer algo o un poco más para mejorar las relaciones de convivencia de la sociedad en la que vives. Nadie está hecho de valores intachables, acepta tu realidad y la realidad de los demás.
Mensaje personal: este es el último articulo escrito como soltero. El 10 de febrero me caso con Gosia :)
Se juegan muchos aspectos a la hora de perdonar y es muy fácil expresar por la mayoría que esa sería la salida a los problemas de conflicto que se viven en la sociedad. Imaginate diciendo que uno NO debe perdonar; pues se te vienen un montón de críticas encima. Por supuesto si todo el mundo se perdonara, no habría motivo alguno de pelea. Es lo mismo que afirmar: nada de las cosas malas que me hicieron me importa, así que sigamos siendo felices.
Basados en los dos análisis previos de esta blog, si uno no olvida y siempre tiende a querer vengarse entonces el perdón tendría a presentarse más bien poco. Diría que el perdón tiene una relación inversa con los otros dos. Es decir, entre menos te importe un asunto más fácil se vuelve perdonarlo y viceversa. Y cómo nuestro análisis se centra en hechos que hacen un significativo daño, entonces no son asuntos fáciles de perdonar, y por ende no se puede pretender que las personas procedan a perdonar así por así.
El olvido y la venganza encajan muy bien en las agendas políticas, pero el perdón es algo en lo cual entran muchos valores de juicios y a la vez muchos sentimientos. Cómo voy a perdonar por ejemplo a Luis Alfredo Garavito, violador colombiano de por lo menos 170 niños, entre ellos un ex-compañero de mi escuela, cuando son cosas que punzan fuertemente en el alma de los afectados. Cómo voy a perdonar que me maten mis hijos, que me violen mi mujer, que me quiten toda mi riqueza, que me quiten la comida y me pongan a vivir en un desierto, que se rían de mi mientras me azotan, que hagan experimentos macabros con mi cuerpo, que destruyan mi finca. Cómo voy a perdonar que la gente se muera en la puerta de los hospitales por no tener dinero, o cómo voy a perdonar a los abuelos españoles por erradicar muchas culturas y pueblos indígenas de América.
Una cosa es que uno se deje cubrir sus recuerdos, y otra que uno los perdone. El perdón es una de las cosas más difíciles de alcanzar ante un fuerte daño físico o sicológico. Sólo concentrados en ese tipo de daño, desde mi percepción personal, el perdón no existe. No puedo abrazar y sonreirle a una persona que mató mi hijo en el pasado. Ni siquiera en la biblia pasan esas cosas. Dios termina ahorcando (o provocando que se ahorque) al que vendió su hijo y enviando al infierno (o no aceptando en el cielo) a los que le hicieron daño.
Ahora bien, entonces esto parece indicar que no hay salida a los problemas de conflicto en la sociedad porque siempre habrá algo por lo cual vengarse. Esto en parte es cierto y se puede comprobar mirando casi cualquier par páginas de la historia. Sin embargo, la historia se construye día a día. El sentimiento de venganza, que no escapa a nadie, es algo que se puede controlar relativamente con un sistema de justicia legítimo y eficiente. A quién no le dan ganas de torcerle el cuello a alguien sí te acaba de meter un golpe en la cara o se mete con tu familia, pero si se que eso me va costar muchisimos años en la cárcel, y se que la probabilidad que me capturen es muy alta, lo voy a pensar por lo menos dos veces. No quiere decir que la violencia se bloquee del todo, pero que la merma, la merma.
Para entender un poco el comportamiento de la humanidad, ayuda el entender que todos somos humanos. Si no hubieras nacido donde naciste quizá estarías del lado de aquellos que consideras personas no gratas. Quizá dirás que aun estando en otro sistema tendrías la suficiente valentía para defender lo que defiendes ahora, pero eso lo defiendes porque las condiciones en que vives te ayudan a pensar así, y suponiendo que logres pensar así en el sistema opuesto, son muy pocos los casos en que la gente se revela ante un fuerte sistema de dominación. No hay perdón, no hay olvido y la valentía la mueven las ganas muy fuertes de vengarse. En la mayoría de esos casos de dominación vence el miedo o el exceso de poder del adversario. Acaso crees que siendo un alemán de los 30´s , aun suponiendo que no compartieras los ideales del poder, no habrías hecho el saludo Nazi. Lo habrías hecho como hoy en día saludas con el brazo de una u otra forma a otros sistemas que dominan.
Sí no logramos entender nuestra naturaleza humana, nunca vamos a dar solución a nuestros problemas. En el momento en que empecemos a aceptar las diferencias de los demás, que los demás pueden llegar a tener razón y que para juzgar lo mejor es ponerse en los zapatos de los demás, se puede llegar a pensar en un mejor ambiente de convivencia. No un ambiente hipócrita o propagandista donde todos estemos tomados de las manos cantando algún himno nacional o canto religioso. Hablo de un ambiente en el cual cada uno hace lo que quiere hacer sin irrespetar a los demás. Un ambiente en el cual el estomago lleno te ayude a llenar también el cerebro con ideas de progreso y no de sed de poder. Un sistema en el cual entiendas que el hecho que el chino por ser chino, el marica por ser marica, el indio por ser indio, y tu por ser tu, no implica que no se pueda llevar una relación de respeto. Sí los demás piensan diferente a vos, quizá el equivocado puedes ser vos y no ellos.
Anteriormente dejé vídeos, esta vez quiero que vos veas el vídeo de tu vida y te preguntes sí acaso no podrías hacer algo o un poco más para mejorar las relaciones de convivencia de la sociedad en la que vives. Nadie está hecho de valores intachables, acepta tu realidad y la realidad de los demás.
Mensaje personal: este es el último articulo escrito como soltero. El 10 de febrero me caso con Gosia :)
yo creo que hay que ., no se si decir vengarse,,. pero por lo menos Reaccionar cuando te sucede algo ajeno a tu voluntad y mas si es culpa de otro , aunque ese es otro tema el de culpar alos demas.. pero bueno,si en veerdad es culpa de otro pues lo minimo es devolverle la pelota.. para igualar las cargas (equilibrio natural) ademas de no olvidar, para aprender de la situacion y porsupuesto QUE TE PERDONE DIOS .. JAJA un abrazo
ResponderEliminarEn muchos sistemas domina el más fuerte y nadie se mete con el porque seguro tendrá una respuesta violenta. Sin embargo, los débiles o con poco poder les cuesta reaccionar y eso a lo único que conlleva es a incrementar el deseo de vengarse. Como lo menciono, yo creo que el perdón no existe en una situación que te afecte mucho negativamente. Así que lo mejor es reforzar un sistema de justicia que protega a los más débiles y con poco poder para evitar que les peguen y se aprovechen de ellos.
EliminarNo creo en ese tipo de equilibrio natural qu mencionas. La violencia sólo genera más violencia. Sin embargo, si estoy de acuerdo con castigar a quien comete un crimen para prevenir más crimenes en el futuro. Allí lo que pasa es que sí la justicia no opera los ciudadanos van a querer hacer justicia por su propia cuenta, lo cual es totalmente entendible.
felicitaciones hermano, te deseo mucha felicidad y ojala me des muchos ahijados
ResponderEliminarGracias
EliminarJuemadre vida ahí estás pintado! hablando de perdón, venganza y conciencia de la condición humana y terminas hablando de boda jajajaja.
ResponderEliminarMuy buena reflexión y un muy buen giro al texto para finalizar... ya se me olvidó hasta que iba opinar respecto al perdón por semejante nota final. Eso fue una jugada mediática, como en la tele: Noticia de muertos en combate acompañada de las buenas noticias del entretenimiento. Comparación odiosa pero así me sentí, aunque la noticia que me das al final no es entretenimiento, es el resultado del amor y la conciencia (espero)de aceptar que entras a una nueva etapa, donde prácticas como el perdón, la tolerancia, el diálogo y el amor desinteresado empiezan a aflorar en ti y a replantear tu paradigma de vida. Aquel paradigma en el que uno grita al mundo "no necesito de nadie" pero te encuentras con el alma gemela y aunque quizás puedas vivir sin ella, tenerla a tu lado te hace sentir más de cerca la felicidad.
Felicidades mi primo bello. eres como mi hermano y estoy muy orgullosa de ti, de quién eres y de que seas un ser en constante reflexión. Darás buenos frutos a la humanidad!
Te quiero!
Diana L.
Lo hago sólo esta vez porque la situación lo amerita. Pero si claro suena a noticiero colombiano del medio día. Gracias por tus buenos deseos. Un abrazote
EliminarTulua, tuve que cancelar mis cuentas de correo electronico. Como no tengo otro medio de comunicacion contigo, por fa regalame tu cuenta de gmail a este correo claudicc@student.sv.uio.no
ResponderEliminarsalud, dinero y amor, desde las noruegas!
Carolina